EL FANTASMA DEL CLÉRIGO INGLÉS

Si tienes noticias nuevas relevantes que nos interesen, por favor pubícalas aquí.

Moderadores: ASIMOV22, Moravec, tequileitor

Avatar de Usuario
REFICUL
Ciudadano Ilustre
Ciudadano Ilustre
Mensajes: 840
Registrado: Lun Feb 13, 2006 10:00 pm
Posición: Escéptico
Ubicación: AFRICA

EL FANTASMA DEL CLÉRIGO INGLÉS

Mensajepor REFICUL » Sab Dic 08, 2007 3:37 pm

Deben perdornarme, porque estaba conduciendo y hablando con la familia, mentras intentaba escuchar en la radio el comentario que les refiero a continuación. Como resultado de ese circo de tres pistas que era mi coche, no pude retener los detalles, aunque sí el hilo general de la historia. Tampoco encontré nada en internet, por lo que agradecería más información, si alguien reconoce el relato.

Se trata de un experimento sociológico realizado en inglaterra (en 1976, creo). El investigador se inventó la historia del fantasma de un clérigo inglés. Supuestamente alquilaba habitaciones en una zona de bares y burdeles, asesinó algunos inquilinos para robarles y arrojó sus cuerpos al Támesis, motivo por el cual se aparece por las noches en los muelles.

Publicó la historia en los medios de comunicación como si fuera el relato de un testigo de la aparición. Al poco tiempo, tenía un montón de testimonios que lo apoyaban. Algunos, incluso aseguraban haber visto al fantasma antes de que fuese inventado. En sólo 3 años hasta ocho libros magufos recogían la historia del clérigo fantasma.

A pesar de que el sociólogo envió un desmentido a la prensa, la leyenda siguió circulando. Y, lo más curioso, ningún imbestiagador de lo paranormal, de los muchos que se hicieron eco de la historia, ha intentado ponerse en contacto con el supuesto primer testigo.
"La realidad es aquello que, cuando dejas de creer en ella, no desaparece".

Philip K. Dick

Avatar de Usuario
Roberto
Moderador
Moderador
Mensajes: 2986
Registrado: Lun Abr 19, 2004 9:00 pm
Posición: Escéptico
Ubicación: México

Mensajepor Roberto » Sab Dic 08, 2007 8:00 pm

Por mi parte, lo siento, no sé nada al respecto, y aunque trate de hacer una búsqueda con supuestas palabras clave como:

Killer preist urban leyend london hoax harbor wharf

en diferentes combinaciones, no encontré nada. Para la próxima vez que manejes y enfrente tuyo este un gilipollas que va como tortuga al cual tratas de rebasar, mientras tu mujer te reclama que nunca le pones atención y le recomiendas a tus hijos que no digan palabrotas cuando están de visita en casa de la abuela; trata de poner atención a lo importante: escucha la radio y no nos dejes con la duda ¡Carajó!
"Todo aquel que crea en la telequinesis, que por favor levante mi mano.– James Randi."

Avatar de Usuario
REFICUL
Ciudadano Ilustre
Ciudadano Ilustre
Mensajes: 840
Registrado: Lun Feb 13, 2006 10:00 pm
Posición: Escéptico
Ubicación: AFRICA

Mensajepor REFICUL » Dom Dic 09, 2007 5:45 am

He seguido con la búsqueda. Esta vez me centré en la programación de radio5 (RNE) y, por eliminación, lo encontré. Se trata de una comunicación de Luis Muiño, psicoterapeuta y autor de "El habitat del unicornio". Por suerte, tiene un blog con todas las intervenciones radiofónicas.

http://www.elhabitatdelunicornio.net/

Seguro que encontraréis muy interesantes los contenidos. En concreto tú, Roberto, apreciarás comentarios como este, extraido de "DADLE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ":

El problema nunca son las ideas. Lo que nos debe preocupar son los momentos en que nuestro credo nos sirve para hacer dicotomías radicales, sentirnos excesivamente seguros de todo y temer lo que no conocemos.


Pero, volviendo a la historia del fantasma, el relato exacto es el siguiente:

MANTRA NÚMERO DIECIOCHO:
“CASI NUNCA SABEMOS POR QUÉ LO SABEMOS”


¿Por qué estamos seguros de nuestros conocimientos?

Esta pregunta, que parece trivial, se plantea cada vez con más fuerza en un mundo como el de hoy, inundado de información pero sediento de conocimiento.

En el verano de 1970 el periodista Frank Smyth se propuso examinar la creencia en los fantasmas. En vez de estudiar aparecidos ajenos, hizo algo mejor: se inventó uno.

Cuando tuvo la idea estaba en Londres delante de las ruinas de la Iglesia de Santa Ana. Así que decidió que su fantasma fuera el de un clérigo.
Además, había cerca una avenida que había sido, hasta finales del siglo XIX, un lugar lleno de burdeles, tabernas y pensiones baratas. Decidió entonces que su vicario podía haber sido el propietario de una vieja casa de huéspedes para marineros. Por supuesto, se dedicaba a robar a sus huéspedes antes de matarlos y arrojar sus cuerpos al Támesis.

Ya tenía fantasma propio. Ahora necesitaba que los demás se enteraran.
Nuestro protagonista escribió un artículo en el que inventaba la aparición del clérigo. Y tuvo una repercusión enorme: sólo en el año siguiente se editaron ocho libros en los que se mencionaba al vicario. Asustado ante la magnitud del rumor, Smyth acabó por escribir un artículo en el Sunday Times explicando su experimento. Más tarde la BBC hizo una película sobre cómo se había realizado la invención titulada “Un salto en la oscuridad”.

A pesar de ello, el fantasma no desapareció.

De hecho, años después se podían leer en la prensa testimonios como el de un comisario de policía que contaba que, cuando era joven (veinte años antes de que Smith inventara la aparición), no le gustaba nada entrar en aquellos muelles porque le daba miedo el fantasma del vicario.
O el de un barquero del Támesis que decía haber divisado con pavor la lúgubre silueta del vicario paseando por uno de los muelles de la zona…unos meses antes de que Smyth ideara la historia.

¿Por qué se seguía (y se sigue) creyendo en esta tétrica aparición?
Hay personas que “saben” de la existencia del clérigo por argumento de autoridad. El relato apareció en un periódico, y eso es suficiente argumento de autoridad. De hecho, ninguna de estas personas necesitó saber nada más: nuestro protagonista había decidido, que si alguien se interesaba por la realidad del fenómeno, le confesaría inmediatamente que se trataba de una invención. Pero nadie acudió a él para confirmar la información…

Otros creen en el vicario que vaga por los muelles del Támesis porque la historia parece verosimil. Así funcionan las leyendas urbanas: son historias que se corresponden con el sentir popular en ese momento. Sus imágenes plasman prejuicios y opiniones irracionales muy profundamente arraigadas. Eso les da verosimilitud y hace que las creamos.

Para otros, el fantasma existe porque es un buen tema de conversación. La historia es divertida y eso asegura su transmisión.

Al final, el fantasma solo desaparece en el momento en que tratamos de indagar acerca de él. Si preguntamos, el mito se desvanece…

Pero, ¿cuántas veces nos detenemos a investigar hechos?¿cuántas historias creemos por argumento de autoridad, porque cuadran con lo que a nosotros nos gustaría que ocurriera o porque nos resultan divertidas?
"La realidad es aquello que, cuando dejas de creer en ella, no desaparece".



Philip K. Dick

Avatar de Usuario
Roberto
Moderador
Moderador
Mensajes: 2986
Registrado: Lun Abr 19, 2004 9:00 pm
Posición: Escéptico
Ubicación: México

Mensajepor Roberto » Dom Dic 09, 2007 7:15 am

REFICUL escribió:
Seguro que encontraréis muy interesantes los contenidos. En concreto tú, Roberto, apreciarás comentarios como este, extraido de "DADLE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ":

El problema nunca son las ideas. Lo que nos debe preocupar son los momentos en que nuestro credo nos sirve para hacer dicotomías radicales, sentirnos excesivamente seguros de todo y temer lo que no conocemos.





Efectivamente amigo Reficul, suscribo por completo esa apreciación, y también estoy de acuerdo con esta otra:

Robert Lifton (un investigador estadounidense que estudió lo que tradicionalmente se ha llamado “lavado de cerebro”) llegó a la conclusión de que estas técnicas no cambian nada fundamental. Lo más profundo de la personalidad no consigue esconderse. El supuesto lavado de cerebro solo sirve para reforzarlo.
Se aumenta la tendencia que tenía el individuo a dividir el mundo en blanco y negro, en buenos y malos.
Se potencia la falta de tolerancia a la incertidumbre, el temor a los acontecimientos no controlados.
Se extrema el miedo a los que son diferentes, la paranoia ante la vida no atrapada.
Pero todo eso ya estaba ahí previamente.



Aunque, en el caso de personas individuales, en el caso de multitudes no creo que sea igual, normalmente un credo que esta inculcado en una masa de personas, no las vuelve agresivas, pero, cuando alguien las arenga utilizando las creencias y temores ancestrales actúan de manera desequilibrada cuando están en muchedumbre. Pero supongo que es diferente la psicología del asesino solitario a la de la muchedumbre enardecida.

Pero lo que dice me comprueba una noticia documentada que vi, tiempo atrás, de un asesino de un doctor que practicaba abortos; en teoría la causa que se tomo del caso era que fue victima de un fundamentalista de pro-vida, pero, yo pude notar en la entrevista, que se le hizo al asesino, que eso del aborto solo era una excusa, su verdadero motivo era sentir la sensación de poder al matar a alguien.

Pero volviendo al tema, yo también me encontré un caso parecido, en la historia de Belisario el general, que no obstante su dramática vida le inventaron la leyenda que terminó cegado por el emperador y pidiendo limosna, y encontré una frase de Isaac Asimov al respecto que resume el tema en cuestión, te la cito mal, ya que es de memoria: son leyendas inventadas (y creídas) por ese curioso tipo de personas que son incapaces de reconocer el dramatismo de la realidad.


Imagen

La leyenda del date obolum Belisario
"Todo aquel que crea en la telequinesis, que por favor levante mi mano.– James Randi."


Volver a “Noticias de la Ciencia”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado